El director creativo georgiano presentó su primera colección completa para la casa italiana. El veredicto de la industria es unánime en una sola cosa: nadie es indiferente.

Hay pocas cosas más difíciles en la moda que asumir el timón de una casa con el peso histórico de Gucci. Alessandro Michele lo transformó en jardín barroco. Frida Giannini intentó modernizarlo. Tom Ford, hace treinta años, lo convirtió en sinónimo de sexo en estado puro. Demna el diseñador que durante casi una década hizo de Balenciaga un laboratorio de ironía y volumen acaba de presentar su primera colección de otoño-invierno 2026, y ha elegido una ruta inesperada: mirar hacia atrás para avanzar.

El equilibrio de «Primavera»

La colección se llama «Primavera», en referencia directa al cuadro de Botticelli que Demna visitó en la Galería Uffizi de Florencia. No es una referencia casual: el artista renacentista construía escenas de abundancia y sensualidad con una elegancia que nunca caía en la vulgaridad. Ese equilibrio la provocación contenida es exactamente lo que Demna ha intentado trasladar a la pasarela del Palazzo Reale de Milán.

En la pasarela de ayer, la abundancia barroca de la era Michele y el minimalismo de Giannini quedaron atrás. En su lugar, vimos una elegancia que se siente táctil y, sobre todo, real. El desfile en el Palazzo Reale no fue solo una elección estética. Fue una forma de posicionar esta nueva etapa de Gucci en el centro de la conversación.

El factor «Sex» de los 90 (Versión 2026)

El resultado fue, por momentos, magnético. Vestidos de seda cortados como segunda piel, trajes de cuero con siluetas afiladas, el reaparecimiento de las zapatillas de piel con pelo de la era Michele, y un guiño final imposible de ignorar: Kate Moss cerrando el desfile con un vestido lentejuelado que dejaba la espalda al descubierto, rematado con el famoso tanga con la doble G de Tom Ford. Fue un homenaje y una declaración de intenciones al mismo tiempo, La supermodelo de 52 años, que alcanzó la fama mundial a principios de la década de 1990, cerró el reciente desfile de Gucci durante la Semana de la Moda de Milán.

El debate en la primera fila: ¿Riesgo o madurez?

La reacción de la industria ha sido dividida, lo que en el contexto actual casi equivale a un elogio. Los detractores acusan a Demna de no arriesgar suficiente, de reciclar el archivo Ford sin añadir su propio vocabulario. Los defensores y hay muchos ven precisamente en esa aparente contención el signo de madurez de un diseñador que históricamente ha priorizado el concepto sobre la comercialidad. «Quiere ropa que se sienta bien en la vida real», apuntó uno de los jurados históricos de la industria al ver la colección. Para una casa que lleva años buscando su centro de gravedad, ese no es un objetivo menor.

Fuentes Consultadas:

  • Gucci Official: Fall-Winter 2026 Runway Report (Milan Fashion Week).
  • The Business of Fashion (BoF): «Demna’s New Direction at Gucci: A First Analysis».
  • Vogue Italia: «Dal Botticelli al Palazzo Reale: Il debutto di Demna».
  • WWD (Women’s Wear Daily): Review of Milan Collections, March 2026.

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