El estreno de la secuela de «The Devil Wears Prada» este marzo de 2026 ha demostrado que el cine sigue siendo el mayor escaparate del lujo. La cinta no solo ha dominado la taquilla, sino que ha generado un notable incremento en las búsquedas relacionadas con ‘power dressing’ y sastrería de alta gama de «power dressing» y sastrería de alta gama en plataformas de e-commerce durante la última semana.La trama, que sitúa a una Miranda Priestly navegando el declive de las revistas impresas frente al dominio de los conglomerados digitales, ha resonado profundamente en el sector. Las marcas que lograron el product placement en el filme especialmente las firmas emergentes de lujo sostenible reportan agotamientos de stock en menos de 24 horas. Para el emprendedor moderno, la película deja un mensaje claro: el lujo ya no se trata de exclusión, sino de relevancia cultural y adaptabilidad tecnológica.En los días previos a esta fecha, Meryl Streep y Anne Hathaway realizaron una visita a Ciudad de México como parte de la gira promocional de la película. Uno de los momentos más comentados tuvo lugar en la Casa Azul de Frida Kahlo, ubicada en el tradicional barrio de Coyoacán.La presencia de las actrices no pasó desapercibida. Asistentes y visitantes compartieron numerosos videos en redes sociales, amplificando el impacto del evento a nivel internacional.Durante el recorrido, Hathaway se mostró cercana con el público: firmó autógrafos, posó para fotografías y se tomó el tiempo de interactuar con los asistentes. En un gesto que rápidamente se volvió viral, expresó en español: “Estoy encantada de estar aquí”. Streep, en cambio, mantuvo un perfil más discreto, aunque también accedió a firmar algunos materiales relacionados con la producción.Las actividades continuaron el 30 de marzo con una visita al Museo Anahuacalli, espacio que funcionó como el último estudio de Diego Rivera antes de su fallecimiento en 1957. En ese lugar, las actrices recrearon una pasarela nocturna interpretando a sus personajes Miranda Priestly y Andrea Sachs.En ese mismo escenario, la periodista Martha Debayle sostuvo una entrevista con ambas actrices. Durante la conversación, Streep destacó la carga simbólica del lugar, señalando que estar en el espacio donde vivió Frida Kahlo resulta profundamente significativo. Asimismo, subrayó la influencia cultural de México como fuente constante de inspiración artística, desde lo visual hasta lo sonoro.Durante el evento, Meryl Streep sorprendió a los asistentes al revelar que el público mexicano tendría un acceso exclusivo a un adelanto de la película. Con su característico sentido del humor, comentó que ni siquiera su propia familia había visto aún el filme, invitando a los presentes a disfrutar el momento sin distracciones.Al referirse al proyecto, la actriz destacó la calidad del guion y expresó su entusiasmo por la recepción que tendrá entre los espectadores. La nueva entrega marca el regreso de gran parte del elenco original e incorpora nuevas figuras, entre ellas Simone Ashley.La presentación se llevó a cabo en el marco de Fashion Week México, donde la moda también tuvo un papel protagonista. Más de veinte diseñadores locales participaron en la creación de las piezas exhibidas en pasarela, en un montaje escenográfico dominado por un icónico tacón rojo en forma de tridente, elemento visual vinculado al universo narrativo de la historia.México se posiciona como un territorio estratégico para este lanzamiento. El antecedente de la primera película, estrenada en 2006, respalda esta decisión: el país se consolidó entonces como uno de los mercados más fuertes de la región, solo por detrás de Brasil en términos de recaudación.FuentePeople Magazine El tiempo Navegación de entradas Maison Margiela redefine su estrategia global apostando por China Puma redefine el lujo deportivo con Project Puma Plus.